Cuidar a una persona autista (sea niño o adulto) puede ser física y emocionalmente agotador.
Sabemos que cada autista es diferente y cada familia lo vive de manera distinta, pero la carga (como mínimo emocional) está ahí.
Imagino que en algún momento has oído aquello de:
«Cuidar al cuidador» y la importancia que tiene.
Los cuidadores de una persona con TEA/CEA suelen olvidarse de su propio cuidado y desarrollo o equilibrio emocional. Y en la mayoría de casos se reduce la participación social por evitar asistir a entornos o situaciones que generan dificultad.
Como hemos vivido estas situaciones, entendemos la importancia de tener un tiempo de respiro para la salud mental, tiempo con amigos, dedicar tiempo a hermanos del niño/a autista, etc.
Intentaremos ir haciendo cada 2 semanas una jornada de respiro familiar y os iremos informando en nuestras redes sociales.
Por el momento, estaría bien que empezases a:
- Buscar también para tí terapias y tratamientos que sientas necesarios.
- Pide ayuda a tu entorno (familia, amigos, terapeutas)
- Habla con amigos/psicólogo.
- Únete a un grupo de apoyo. (Te comparto el grupo o la tribu que estamos creando LINK AQUÍ o contacto conmigo)
- Busca pequeños descansos durante la semana para pasear o dedicarte a algo que te haga feliz. No importa lo que sea, cuidar plantas, dibujar, hacer ganchillo…
- Siempre confía en tu instinto, y si te ves superada anticípate.

